La “autoestima egoista”: una forma de valorarnos sin perdernos…

terapia infantil, terapia adultos, terapia de pareja
Cuando queremos tener una autoestima adecuada, es necesario el mirarse literalmente al ombligo. La mayoría de las personas al oír esto pondrán el grito en el cielo, debido a la necesidad imperiosa que tenemos de mostrarnos ante lo demás, sin dar a entender que somos egoístas o prepotentes, sino personas que queremos y amamos tanto o más de lo habitual. El gesto de mirarse al ombligo es decir mirar lo que realmente nos interesa y lo que no, es un gesto invisible a los ojos de los demás, pero muy visible a los nuestros, cuando hacemos esto estamos creando un espacio de reflexión sobre qué es lo verdaderamente importante para mí y qué no, un espacio de mirarnos hacia lo más profundo de nuestro ser y de nuestras necesidades, un espacio de “egoísmo sano y necesario”.
El modo en el que influye dicho mirar en nuestras relaciones se observa en las relaciones de pareja, amigos o familiares con las que interactuamos a diario. Si somos personas que miramos lo que queremos y nos valoramos en nuestra justa medida, buscando y manteniendo lo que necesitamos y nada más, hacemos más feliz a las personas de nuestro entorno. Por ejemplo, M. hombre que acude a consulta con un problema de infidelidad por parte de su compañera, ésta le fue infiel hace un año y no lograba superar dicho “trauma con t minúscula”, tras varias sesiones la persona comprende de donde proviene la infidelidad, cuál fue la parte que le correspondió a él en la misma, y por tanto qué debe hacer para evitarla en un futuro. Una de las cosas que tenía dicha persona era su tremenda dependencia emocional hacia su pareja, no vivía si no era pendiente de lo que la otra hacía o no hacía, llegando a convertirse en un agobio para ella, no tenía espacios ni tiempos para él, sus amigos eran los amigos de su pareja, en fin una vida de difícil diferenciación entre lo que es de uno y del otro. Con dichos comportamientos lo que hacía según nos cuenta es: “sentirme más cerca de ella, como la amaba ella era todo para mí”, Ahora M. comprende la necesidad imperiosa de mantener sus espacios, de posicionarse ante la vida y ante su relación con otro significado. Aprendió a mirarse al espejo y dicirse: “¿qué es lo que quiero de esta relación? ¿me comporto como un adulto o soy un niño con miedo a perderla y verme solo y desamparado y por tanto le ofrezco toda mi vida?”.
Cuando se trata de dejar claro qué es lo más importante para uno, la línea entre el egoísmo, la arrogancia y comportarse de forma adecuada es muy delicada, por tanto este tipo de reflexión necesita de un elevado índice de empatía, introspección, madurez y de saber lo que queremos. De esta forma se irá por la vida con la convicción de que se está viviendo plenamente el presente de la mejor forma posible sin dañar, ni manipular a nadie por el miedo a ser “egoistas”.
Saludos,

Héctor
www.psicologosbonnet.es

Anuncios

Acerca de Psicólogos Bonnet

Somos un equipo de psicólogos especializados en terapias personalizadas. Apostamos por el individuo, cada persona es única y centramos el esfuerzo en cada caso concreto. En nuestros tratamientos, nos inclinamos por las teorías cognitivo-conductuales, y las combinamos cuando es necesario con las gestálticas, eficaces en los procesos emocionales de duelos, separaciones y despedidas.
Esta entrada fue publicada en Adultos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s